Antes de imprimir etiquetas con código de barras necesita tres cosas: el código correcto, un diseño que el lector pueda leer y una prueba de lectura sobre la etiqueta real. Si va a vender en supermercados o grandes superficies, el código tiene que ser un código GS1: en Colombia lo asigna GS1 Colombia, que entrega a la empresa un prefijo con el que se construyen los códigos de cada producto. El diseño exige contraste, zonas en blanco a los lados y un tamaño que el lector admita.
En 5 puntos
- Para vender en supermercados y grandes superficies, el código de barras lo asigna GS1 Colombia.
- El EAN-13 tiene 13 dígitos: prefijo de la empresa, referencia del producto y dígito de control.
- El código necesita contraste —barras oscuras sobre fondo claro— y zonas en blanco a los lados.
- No se reduce ni se deforma a gusto: tiene tamaños que el lector admite.
- Antes del tiraje, se prueba con un lector sobre la etiqueta real.
¿Va a imprimir etiquetas con código de barras? Envíenos los códigos y el diseño, y le decimos si hay algo que ajustar. Revisar sus códigos de barras
Las etiquetas numeradas —con un número consecutivo o un código distinto en cada una— tienen sus propias exigencias: hay que preparar la lista de datos y comprobar que cada etiqueta lleva el número que le corresponde.
Aquí explicamos qué necesita tener listo antes de pedir y qué errores hacen que un código no se lea.
De dónde sale el código de barras
El código de barras de un producto de consumo no se inventa: se construye a partir de un prefijo asignado a la empresa. En Colombia, esa asignación la hace GS1 Colombia, y los prefijos colombianos empiezan por 770. Con ese prefijo, la empresa numera cada producto y cada presentación.
Los códigos GS1 son los que aceptan las grandes superficies, las cadenas y muchas plataformas de venta. Un código generado en una página cualquiera puede verse igual, pero no identifica a su empresa y no sirve para esos canales.
Las partes de un EAN-13
El diagrama muestra la estructura. El EAN-13, el código más común en productos de consumo, tiene 13 dígitos: los primeros identifican el país y la empresa, los siguientes identifican el producto, y el último es un dígito de control que se calcula a partir de los demás y permite al lector comprobar que leyó bien.
Cada presentación distinta de un producto —tamaño, sabor, color— lleva su propio código. Si cambia la presentación, cambia el código.
Contraste: barras oscuras, fondo claro
Los lectores de código de barras leen la diferencia entre las barras y los espacios. Necesitan barras oscuras sobre un fondo claro: negro o azul oscuro sobre blanco es lo más seguro. Colores claros en las barras o fondos oscuros reducen el contraste y el código deja de leerse.
Hay una trampa conocida: las barras en rojo o en colores cálidos se leen mal, porque muchos lectores usan luz roja y esos colores se confunden con el fondo. Si el diseño de la etiqueta es de colores, deje el código en negro sobre un recuadro blanco.
Las zonas en blanco a los lados
A cada lado del código tiene que haber un espacio libre, sin texto, líneas ni bordes. El lector usa ese espacio para saber dónde empieza y dónde termina el código. Si un elemento del diseño invade esa zona, la lectura falla.
Es uno de los errores más frecuentes en etiquetas pequeñas: para ganar espacio, se acerca el código al borde de la etiqueta o a otro elemento. Respete las zonas en blanco aunque haya que reorganizar el diseño.
El tamaño no se ajusta a gusto
El código de barras tiene un tamaño de referencia y un margen dentro del cual se puede ampliar o reducir. Reducirlo por debajo de ese margen, o recortar la altura de las barras para que quepa, puede hacer que no se lea. Tampoco se deforma: estirarlo en un solo sentido altera la proporción entre barras.
Si la etiqueta es muy pequeña, conviene hablarlo antes del diseño. GS1 Colombia publica guías con las especificaciones de cada tipo de código.
Etiquetas numeradas y datos variables
Cuando cada etiqueta lleva un número o un código distinto —números consecutivos, lotes, códigos de activos, seriales—, se habla de impresión de datos variables. En lugar de un solo archivo, se entrega el diseño y una lista con los datos de cada etiqueta, normalmente en una hoja de cálculo.
La lista tiene que estar revisada: cada fila es una etiqueta, en el orden en que se van a imprimir. Un error en la lista se imprime tal cual. Si las etiquetas numeradas son sellos de seguridad, en las etiquetas de seguridad y garantía están las opciones.
El material y la superficie
El código tiene que seguir leyéndose durante toda la vida del producto: en la bodega, en el transporte, en la góndola. Si la etiqueta se raya, se moja o se arruga sobre el código, la lectura falla.
Por eso el material se elige según las condiciones del producto, y el código se ubica en una zona plana del envase, sin curvas pronunciadas ni pliegues. Qué material conviene según el producto está en el material de la etiqueta.
Pruebe la lectura antes del tiraje
La prueba más importante es la más sencilla: imprimir unas etiquetas en el material real, pegarlas en el envase y leerlas con un lector, o con varios, en las condiciones de uso. Si leen a la primera, el código está bien.
Muchos celulares leen códigos de barras con una aplicación, pero su lectura es más tolerante que la de algunos lectores de caja. Si puede, pruebe con el tipo de lector que usará el punto de venta.
Códigos para uso interno
No todos los códigos de barras tienen que ser códigos GS1. Si el código solo se va a usar dentro de la empresa —inventario, control de activos, seguimiento de pedidos—, puede usar otros tipos de código, como el Code 128 o un código QR, con la numeración que defina la propia empresa.
La regla es sencilla: si el producto va a pasar por la caja de un comercio o por la cadena de un tercero, necesita un código GS1; si el código solo lo va a leer su propia empresa, puede elegir el sistema que le resulte más práctico. Las exigencias de contraste, zonas en blanco y prueba de lectura son las mismas.
Qué tener listo antes de pedir
Para etiquetas con código de barras: los códigos asignados a cada producto, el diseño con el código ubicado respetando las zonas en blanco, y la cantidad por referencia. Para etiquetas numeradas: el diseño, la lista de datos revisada y el orden de impresión.
Con eso, la revisión previa puede comprobar que el código tiene el tamaño y el contraste adecuados antes de imprimir, y usted recibe etiquetas que se leen a la primera.
Unas etiquetas con código de barras funcionan cuando el código es el correcto, tiene contraste, respeta las zonas en blanco y se probó sobre la etiqueta real. Con esos puntos listos antes de pedir, cada etiqueta se lee a la primera.
Vea las opciones de etiquetas personalizadas para su producto.
Una lista de datos limpia, un tiraje sin sorpresas Envíe el diseño y la hoja de cálculo revisada; antes de imprimir revisamos resolución, sangrados y color del archivo. enviar su lista de datos variables
Preguntas frecuentes sobre etiquetas con código de barras
¿Dónde se obtiene un código de barras en Colombia?
Para productos de consumo que se venden en cadenas y grandes superficies, a través de GS1 Colombia, que asigna a la empresa un prefijo con el que se construyen los códigos.
¿Puedo poner el código de barras en color?
Conviene que las barras sean oscuras sobre un fondo claro. Los colores claros y los rojos se leen mal. Lo más seguro es negro sobre un recuadro blanco.
¿Qué es la zona en blanco de un código de barras?
El espacio libre a cada lado del código, sin texto ni bordes. El lector lo usa para detectar el inicio y el final del código.
¿Cómo se imprimen etiquetas con números consecutivos?
Con impresión de datos variables: se entrega el diseño y una lista con el número de cada etiqueta, revisada y en el orden de impresión.



