Cuánto dura un pendón a la intemperie y cómo alargar su vida - pendones publicitarios en Bogotá de 4Digital
Gran formato

Qué tamaño debe tener un pendón según la distancia de lectura

Por Equipo 4 Digital · · 9 min de lectura
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El tamaño de un pendón no se elige de una lista: se calcula. Primero se mide el hueco donde va a colgarse, incluyendo lo que estorba —vigas, lámparas, salidas de aire—. Después se mira desde qué distancia lo va a leer la gente, porque eso decide el tamaño de la letra y, con él, cuánta información cabe.

En 5 puntos

  • El tamaño sale de dos medidas: el espacio disponible y la distancia de lectura.
  • Mida el alto libre real, con vigas y lámparas incluidas, antes de definir nada.
  • Cuanto más lejos se lee, más alta tiene que ser la letra, y eso limita cuánto texto cabe.
  • Los primeros 40 cm suelen quedar tapados por mesas y personas: no ponga ahí lo importante.
  • Un pendón que no cabe no se recorta: se reimprime. Medir cuesta cinco minutos.

¿Sabe cuánto alto libre tiene el sitio? Mándenos la medida del espacio y le proponemos el formato. Enviar las medidas de su espacio

Hacerlo al revés es el error que más reimpresiones provoca: se diseña una pieza bonita, se manda a producir y el día del montaje resulta que no entra o que no se lee.

Primero el espacio, y midiéndolo de verdad

La medida que importa no es la del muro: es el alto libre, es decir cuánto espacio hay realmente disponible desde donde arranca la pieza hasta el primer obstáculo.

En salones de eventos ese obstáculo casi nunca es el techo: son las vigas, las luminarias, los rociadores contra incendios o las salidas de aire acondicionado. En locales comerciales suelen ser los avisos existentes y las cámaras.

También conviene medir el ancho útil, que no es el del muro sino el que queda libre entre columnas, puertas o mostradores. Y hay una tercera medida que se olvida: por dónde entra la pieza. Un pendón enrollado pasa por casi cualquier puerta; una estructura montada, no siempre.

Después la distancia de lectura

Esquema que relaciona la distancia de lectura con la altura necesaria de la letra en un pendón
El tamaño del pendón se decide midiendo desde dónde se va a mirar.

Esta es la variable que casi nadie considera y la que más determina si la pieza funciona.

Un pendón que se lee a un metro —el de un mostrador, el de un stand estrecho— admite bastante texto y letras relativamente pequeñas. Uno que se lee desde el otro extremo de un salón necesita letras mucho más altas, y por tanto cabe mucha menos información.

La forma práctica de comprobarlo no requiere fórmulas: imprima el titular en una hoja al tamaño que va a tener en la pieza, péguelo en la pared y aléjese hasta la distancia real desde la que se va a leer. Si le cuesta, es pequeño.

La zona que se pierde

En cualquier pendón que se coloque a nivel de suelo hay una franja inferior que en la práctica no existe: la tapan las mesas, los mostradores y las propias personas.

Como referencia, todo lo que quede por debajo de la altura de la cintura de un adulto corre el riesgo de no verse en el momento en que hay gente delante. Y hay gente delante justo cuando el pendón está cumpliendo su función.

La consecuencia práctica: el teléfono, la marca y la oferta van en la mitad superior. La parte baja sirve para color, textura o información secundaria.

Zona del pendónQué se veQué poner ahí
Tercio superiorSiempre visible, incluso con gente delanteMarca y titular
Franja centralVisible en la mayoría de situacionesEl mensaje y el dato de contacto
Tercio inferiorSe tapa con frecuenciaColor, textura o información secundaria
Últimos centímetrosSe pierde en el remate o la baseNada legible

Formatos habituales y por qué existen

Hay medidas que se repiten en el mercado, y no es casualidad: responden a situaciones típicas y aprovechan bien el ancho del material.

Los formatos verticales estrechos funcionan en pasillos, entradas y espacios donde no sobra ancho. Los verticales anchos dan más presencia y admiten más contenido, pero necesitan un hueco despejado.

Los formatos horizontales entran en juego cuando la pieza va sobre una puerta, entre dos columnas o como pasacalle. Cambian bastante la manera de organizar el texto: en horizontal la lectura es de izquierda a derecha y el titular puede ser más largo.

Si su espacio no encaja en ninguno de los habituales, se produce a medida. Solo tenga en cuenta que una medida muy fuera de lo común puede desaprovechar material, y eso se nota en el precio.

El formato condiciona el montaje

Una pieza alta y estrecha necesita más puntos de sujeción de los que la gente imagina, porque cuanto más larga es, más se mueve por el centro.

Una pieza ancha, en cambio, ofrece más superficie al viento. Si va en exterior, ese ancho es justamente lo que más carga genera sobre los anclajes.

Por eso la medida y el remate se deciden juntos: ojales, dobladillo o tubo no son intercambiables, y lo que corresponde depende de cómo va a colgarse esa medida concreta en ese sitio concreto. El material también entra en la decisión: lo repasamos en qué material conviene para cada pendón.

Cuándo conviene repetir en lugar de agrandar

Ante un espacio grande, el reflejo es pedir una pieza grande. No siempre es la mejor decisión.

Si el objetivo es impacto en un punto —la entrada de un evento, el fondo de un escenario— una pieza única y grande funciona mejor: concentra la atención y se ve desde lejos.

Si el objetivo es cobertura —que el mensaje esté presente en varios puntos de un local o de una feria— varias piezas medianas rinden más que una enorme, aunque la superficie total sea parecida. Además son más fáciles de transportar, de montar y de reutilizar por separado.

Hay un factor de costo: producir varias piezas iguales de una vez aprovecha mejor el material que producirlas por separado en momentos distintos. Si prevé necesitar varias a lo largo del año, cotícelas juntas.

El archivo tiene que estar a escala

Una vez decidida la medida queda un paso que se descuida con frecuencia: el arte debe estar construido a ese tamaño, o a una escala proporcional exacta y declarada.

El error clásico es diseñar la pieza en un tamaño pequeño pensando en ampliarla después. Al escalarla, la resolución se hunde y lo que en pantalla parecía nítido sale pixelado a tamaño real.

Si el archivo va a escala, indíquelo al enviarlo: «este PDF está a 1:10 del tamaño final» evita malentendidos. Y si tiene dudas sobre si la resolución aguanta, mándelo antes de aprobar y lo revisamos.

Los errores de medida que más se repiten

  • Medir el muro y no el hueco. El obstáculo casi nunca es el techo.
  • Olvidar el remate. Ojales, dobladillo o base se llevan unos centímetros que dejan de ser área visible.
  • Diseñar en una proporción y producir en otra. Si el archivo no está a escala del tamaño final, al ajustarlo se recorta o se deforma.
  • No preguntar por la entrada. Piezas que caben en el sitio pero no pasan por la puerta.

Qué medir antes de llamar

Cinco datos y la conversación deja de ser una estimación: alto libre desde el suelo hasta el primer obstáculo, ancho disponible entre lo que estorba, distancia desde la que se va a leer, si el sitio es interior o exterior, y cómo piensa sujetarlo.

Si tiene dudas con alguno, mande una foto del espacio con algo de referencia al lado —una puerta, una persona— y lo resolvemos desde ahí.

Resumido: mida el hueco, mida la distancia y deje libre la parte baja. Con eso el tamaño se decide solo y no hay sorpresas el día del montaje.

Mándenos las medidas del espacio y le proponemos el formato. Vea las medidas de pendones disponibles, y si duda entre formatos con base, en roll up o araña está la comparativa.

¿Ya midió el alto libre y la distancia? Con esas dos medidas le proponemos el formato y revisamos que su archivo esté a escala. Ver formatos de pendón

Preguntas frecuentes sobre el tamaño de un pendón

¿Existe un tamaño estándar de pendón?

Hay medidas que se repiten porque encajan en situaciones típicas y aprovechan bien el material, pero no hay un estándar obligatorio. Lo que manda es el espacio real donde va a colgarse.

¿Puedo recortar un pendón si me quedó grande?

Técnicamente se puede, pero el diseño quedaría cortado y el remate habría que rehacerlo. En la práctica sale más a cuenta reimprimirlo bien que arreglar uno que no encaja.

¿Cuánto texto cabe en un pendón?

Depende de la distancia de lectura, no del tamaño de la pieza. Un pendón grande que se lee de lejos admite menos texto que uno pequeño que se lee de cerca, porque las letras tienen que ser más altas.

¿La medida incluye el remate?

Conviene aclararlo siempre al cotizar. El dobladillo, los ojales o la base se llevan unos centímetros, así que el área visible es algo menor que la medida total de la pieza.

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