La cantidad de ejemplares de una primera edición se estima sumando los destinos reales del libro: los que va a vender usted directamente, los de las presentaciones, los que irán a librerías o puntos de venta, los de cortesía y prensa, los que exige el depósito legal si el libro lleva ISBN y una pequeña reserva. Esa suma, y no el precio por ejemplar, es la que decide cuántos ejemplares imprimir. Si el libro funciona, se reimprime.
En 5 puntos
- La primera edición se calcula sumando los destinos reales del libro, no por el precio por ejemplar.
- Los destinos son cinco: venta directa, presentaciones, librerías, cortesía y una reserva.
- Si el libro lleva ISBN, hay que prever los ejemplares del depósito legal.
- Imprimir de más para bajar el costo por ejemplar solo ahorra si los libros se venden.
- En tirajes cortos, la impresión digital permite reimprimir cuando el libro funciona.
¿Está por imprimir su libro? Cuéntenos cómo lo va a distribuir y le ayudamos a definir el primer tiraje. Definir el tiraje de su libro
La tentación habitual es la contraria: imprimir una cantidad redonda porque el precio por ejemplar baja mucho con el tiraje. Muchos autores terminan con cajas de libros en la casa durante años, con un costo que nunca recuperan.
Aquí explicamos cómo estimar cada destino, qué pesa en la decisión y cuándo tiene sentido reimprimir.
Contar los destinos, no adivinar la cifra
El diagrama resume los cinco destinos de una primera edición. Para cada uno, la pregunta no es cuántos le gustaría colocar, sino cuántos puede colocar con los medios que tiene en los primeros meses.
Hacer la cuenta con honestidad es el paso más útil de todo el proceso. Obliga a pensar cómo va a llegar el libro a sus lectores antes de imprimirlo, que es justamente lo que decide si se vende.
Su venta directa
Para la mayoría de los autores que publican por su cuenta, la venta directa es el canal principal: su círculo cercano, sus contactos profesionales, sus redes y los eventos que organiza. Es también el más fácil de estimar.
Haga una lista, aunque sea aproximada, de las personas y los grupos a los que puede ofrecer el libro directamente. Esa cifra, siendo realista, es la base del cálculo. Si tiene una comunidad activa —una escuela, una asociación, un público que lo sigue—, pesa más que cualquier otra variable.
Presentaciones y eventos
El lanzamiento y las presentaciones son el momento en que más ejemplares se venden de golpe. Prevea los que va a llevar a cada evento, incluidos los que se usan para firmar, regalar o exhibir.
Si piensa presentar el libro en ferias o eventos del sector, cuente con ellos solo si ya están confirmados. Los eventos posibles no son una base firme para imprimir.
Librerías y puntos de venta
Llevar el libro a librerías amplía el alcance, pero conviene conocer las condiciones antes de imprimir para ellas: cuántos ejemplares recibe cada punto, cómo y cuándo se liquidan las ventas y qué pasa con los que no se venden.
Si todavía no tiene acuerdos concretos, empiece con pocos ejemplares para este canal y amplíe cuando vea cómo responde. Un libro que llega a pocas librerías y se agota es mejor señal que uno que llega a muchas y vuelve.
Cortesía, prensa y depósito legal
Hay ejemplares que no se venden pero hay que prever: los de cortesía para quienes colaboraron en el libro, los que se envían a prensa, a posibles reseñistas o a instituciones, y los de su propio archivo.
Si el libro tiene ISBN, además, en Colombia existe la obligación del depósito legal, que implica entregar ejemplares a la Biblioteca Nacional y otras entidades según fija la norma. Consulte cuántos le corresponden y súmelos al tiraje.
Estos destinos suelen olvidarse y, cuando se suman, pueden representar una parte apreciable de una primera edición corta.
Una primera edición, calculada
Supongamos una autora que publica un libro de crónicas de su región. Calcula que puede vender unos ciento cincuenta ejemplares entre su círculo y sus redes, planea dos presentaciones donde espera vender unos cincuenta en total y tiene un acuerdo con dos librerías locales que recibirán veinte cada una.
A eso suma unos treinta de cortesía y prensa, los del depósito legal y una reserva pequeña. La primera edición razonable ronda los trescientos ejemplares. No mil porque el precio por ejemplar bajaba: trescientos, con la opción de reimprimir si las presentaciones funcionan. Las cifras son ilustrativas; las suyas salen de sus canales.
Por qué el precio por ejemplar empuja a imprimir de más
El costo por ejemplar baja a medida que sube el tiraje, porque la preparación se reparte entre más libros. Por eso siempre parece que imprimir el doble cuesta «solo un poco más».
El ahorro es real solo si los libros se venden. Un ejemplar que se queda en una caja no ahorra nada: se pagó, ocupa espacio y se deteriora con el tiempo. La cuenta útil es el costo por ejemplar vendido, no por ejemplar impreso. Qué variables deciden el precio de un libro está explicado en qué mueve el precio de imprimir un libro.
Digital para empezar, offset para crecer
En tirajes cortos, la impresión digital es a menudo la opción más razonable: no requiere la preparación de un tiraje largo y permite imprimir pocos ejemplares con un costo por unidad aceptable.
Eso cambia la lógica de la primera edición. En lugar de apostar a una cantidad grande, se puede imprimir lo que se estima vender en los primeros meses y reimprimir si el libro funciona. Cuando las ventas justifican tirajes mayores, el offset reduce el costo por ejemplar.
Conviene preguntar al cotizar a partir de qué cantidad le conviene cada sistema para su formato y su número de páginas.
Guardar los libros mientras se venden
Los libros se guardan en cajas cerradas, en un lugar seco, sin sol directo y separados del piso. La humedad ondula el papel y el sol decolora las cubiertas, sobre todo en los lomos.
Si el tiraje es grande, piense dónde van a estar las cajas durante meses. El espacio de almacenamiento también es un costo, aunque no aparezca en la cotización.
Cuándo reimprimir
Las señales son claras: los ejemplares se agotan antes de lo previsto, llegan pedidos que no puede atender o una librería pide reposición. En ese momento, reimprimir es una decisión con datos, no una apuesta.
Aproveche la reimpresión para corregir las erratas que haya detectado. Si cambia el número de páginas, recuerde que cambia el lomo de la cubierta. Cómo preparar el archivo para una nueva tirada está en cómo preparar el archivo del libro, y si duda de la cubierta, en qué cubierta conviene al libro.
La primera edición de un libro se calcula con la lista de sus destinos: venta directa, presentaciones, librerías, cortesía y una reserva. Con esa suma, y la posibilidad de reimprimir, el libro llega a sus lectores sin llenar la casa de cajas.
Cuéntenos cómo va a distribuir su libro y le ayudamos a definir el tiraje. Vea las opciones de impresión de libros.
¿Ya sumó los destinos de su primera edición? Con esa cifra comparamos el tiraje en digital y en offset, para que imprima lo que de verdad va a colocar. Cotizar la primera edición de su libro
Preguntas frecuentes sobre el tiraje de una primera edición
¿Cuántos ejemplares se imprimen normalmente en una primera edición?
No hay una cifra normal: depende de sus canales de venta. Muchos autores que publican por su cuenta empiezan con tirajes cortos y reimprimen cuando el libro funciona. La cuenta útil es la suma de sus destinos reales.
¿Conviene imprimir más para bajar el costo por ejemplar?
Solo si está razonablemente seguro de venderlos. El ahorro por ejemplar se pierde con cada libro que se queda en una caja.
¿Los ejemplares del depósito legal cuentan en el tiraje?
Sí. Si el libro lleva ISBN, tiene que entregar los ejemplares que fija la norma, así que conviene sumarlos desde el principio.
¿Puedo corregir el libro en la reimpresión?
Sí, y es un buen momento para hacerlo. Si la corrección cambia el número de páginas, hay que ajustar también el lomo de la cubierta.


