Convertir textos a curvas es transformar las letras de un diseño en formas vectoriales fijas, que ya no dependen de que el archivo de la fuente esté instalado. Se hace para que el texto se vea exactamente igual en el computador de la imprenta: en Illustrator e InDesign con Texto › Crear contornos, y en CorelDRAW con Objeto › Convertir a curvas. El precio es que el texto ya no se puede corregir, así que se convierte siempre una copia del archivo final, nunca el original.
En 5 puntos
- Convertir textos a curvas transforma las letras en formas fijas que ya no dependen de la fuente.
- Evita que la imprenta vea el texto con otra fuente si no tiene la original.
- En Illustrator e InDesign es Texto › Crear contornos; en CorelDRAW, Objeto › Convertir a curvas.
- Después ya no se puede corregir el texto: guarde siempre una copia editable.
- Un PDF con las fuentes incrustadas suele ser una alternativa igual de segura.
¿Tiene dudas con las fuentes de su archivo? Envíenos el archivo y le decimos si hay que convertir textos o incrustar fuentes. Revisar las fuentes de su archivo
Muchas imprentas lo piden porque es la forma más directa de evitar un problema clásico: el archivo llega, la fuente no está instalada en el equipo que lo abre y el programa la sustituye por otra. El diseño cambia y nadie lo nota hasta que la pieza está impresa.
Aquí explicamos cómo convertir en cada programa, qué se pierde y cuándo es mejor otra solución.
Qué cambia al convertir el texto
Mientras el texto es editable, el archivo guarda las letras como caracteres y le pide a la fuente instalada que las dibuje. Si la fuente no está, el programa usa otra. Al convertirlo a curvas, cada letra pasa a ser una forma con sus nodos y trazados, igual que un logo o una ilustración.
El diagrama resume las diferencias. El texto en curvas se ve igual en cualquier equipo, pero deja de ser texto: no se puede corregir una palabra, cambiar la fuente ni buscar y reemplazar.
Cómo hacerlo en Illustrator
Seleccione el texto —o todos los textos, con la herramienta de selección— y vaya a Texto › Crear contornos. El atajo es Ctrl + Mayús + O en Windows y Cmd + Mayús + O en Mac.
Antes de hacerlo, desbloquee las capas y los objetos bloqueados, porque el comando no afecta a lo que no se puede seleccionar. Después, compruebe con la búsqueda de fuentes del programa que no quedó ningún texto sin convertir.
Cómo hacerlo en CorelDRAW
Seleccione el texto y vaya a Objeto › Convertir a curvas. Igual que en Illustrator, conviene seleccionar todo lo que contiene texto, incluidos los textos dentro de grupos o en capas ocultas.
CorelDRAW sigue siendo muy usado en el sector gráfico colombiano, y es habitual que el archivo llegue en su formato nativo. Si envía el archivo de CorelDRAW, convertir los textos evita problemas de fuentes aunque la imprenta tenga otra versión del programa.
Cómo hacerlo en InDesign
En InDesign el comando también es Texto › Crear contornos, pero se usa menos: InDesign trabaja con documentos de mucho texto, y convertir páginas enteras hace el archivo pesado e imposible de corregir.
Por eso, en publicaciones hechas en InDesign, lo habitual es exportar un PDF para impresión con las fuentes incrustadas, en lugar de convertir los textos. Cómo exportar ese PDF lo explicamos en exportar un PDF para imprenta.
La alternativa: incrustar las fuentes
Un PDF bien exportado incluye dentro del archivo las fuentes que usa, o la parte de ellas que necesita. Así la imprenta ve el texto con la fuente correcta aunque no la tenga instalada, y el texto sigue siendo texto dentro del PDF.
Para la mayoría de las piezas, un PDF con las fuentes incrustadas es tan seguro como convertir a curvas. La conversión sigue siendo útil cuando se envía el archivo nativo del programa, cuando la licencia de la fuente no permite incrustarla o cuando el texto es parte de un logo.
Cuándo no conviene convertir
No conviene convertir cuando el texto todavía puede cambiar: si falta una aprobación, si el cliente puede pedir una corrección o si es una pieza que se va a reutilizar con otros datos. En esos casos, convertir obliga a rehacer el texto desde la copia editable cada vez.
Tampoco conviene en documentos largos, como libros o catálogos: el archivo se vuelve muy pesado y cualquier corrección de última hora se complica. En esos casos, el PDF con fuentes incrustadas es la solución.
Guarde siempre la copia editable
La regla más importante: convierta una copia, no el original. Guarde el archivo con los textos editables con un nombre claro y cree una copia para imprenta, con otro nombre, donde hace la conversión.
Si solo guarda la versión convertida y aparece un error de ortografía después, tendrá que rehacer el texto a mano. Con la copia editable, la corrección es de un minuto.
Cuándo es obligatorio: el vinilo de corte
Hay trabajos en los que el texto tiene que estar en curvas sí o sí. En el vinilo de corte, la máquina corta siguiendo el contorno de cada forma; un texto editable no tiene contorno, así que no se puede cortar.
Lo mismo pasa con algunos troqueles y grabados, donde lo que se usa es la forma de la letra. Cómo preparar ese tipo de archivo está en el archivo de un vinilo de corte.
Programas en línea y plantillas
Muchos diseños se hacen hoy en programas en línea o a partir de plantillas. En esos casos no siempre existe una opción para convertir textos a curvas, pero sí suele existir una exportación a PDF pensada para impresión, que incluye las fuentes dentro del archivo.
Si usa uno de esos programas, elija la opción de descarga para impresión en lugar de la de pantalla, y revise el PDF resultante antes de enviarlo: que los textos se vean con la fuente correcta y que no falte nada. Si tiene dudas, envíe el archivo y la revisión previa lo comprueba.
Revise el resultado antes de enviar
Después de convertir, revise el archivo con calma: que no quede ningún texto sin convertir, que las letras no hayan cambiado de posición y que los textos muy pequeños sigan viéndose bien.
Si el programa le avisa de fuentes faltantes al abrir la copia convertida, algo quedó sin convertir. Es mejor descubrirlo usted que la imprenta. Y si tiene dudas, envíe el archivo con una nota: la revisión previa lo detecta antes de imprimir.
Convertir textos a curvas asegura que el texto se vea como usted lo diseñó, a cambio de perder la posibilidad de corregirlo. Hágalo sobre una copia, revise el resultado y, en documentos largos, prefiera un PDF con las fuentes incrustadas.
Envíenos su archivo y le decimos si hay que convertir textos o incrustar fuentes antes de imprimir. En nuestro servicio de litografía le explicamos cómo preparar su archivo para cada pieza, y en los errores al enviar un archivo están los otros descuidos que conviene evitar.
Letras en vinilo: el material también cuenta Si su texto va sobre vidrio, pared o vehículo, le asesoramos el vinilo adecuado antes de cotizar la pieza. Consultar vinilo adhesivo para sus textos
Preguntas frecuentes sobre convertir textos a curvas
¿Por qué la imprenta me pide pasar los textos a curvas?
Para que el texto se vea igual aunque la imprenta no tenga instalada la fuente que usted usó. Sin la fuente, el programa la sustituye por otra y el diseño cambia.
¿Se puede volver a convertir las curvas en texto?
No. Una vez convertido, el texto es una forma. Por eso se convierte siempre una copia y se guarda el original editable.
¿Un PDF necesita los textos en curvas?
No necesariamente. Un PDF exportado para impresión con las fuentes incrustadas ya incluye lo necesario para que el texto se vea bien.
¿Qué pasa si envío el archivo sin convertir ni incrustar las fuentes?
La imprenta puede no tener esas fuentes, y el texto se vería con otra. Si la revisión previa lo detecta, le pedirán el archivo corregido; si no, puede imprimirse mal.


