Un archivo para vinilo de corte tiene que ser vectorial, porque la máquina no imprime: recorre con una cuchilla los contornos del diseño sobre una lámina de vinilo de color. Por eso necesita contornos cerrados y sin cruces, textos convertidos a curvas, un color por lámina y detalles con el tamaño suficiente para no romperse cuando se retira el sobrante. Un logo en JPG, un degradado o una sombra no se pueden cortar tal como están.
En 5 puntos
- La máquina de corte lee contornos, no colores: el archivo tiene que ser vectorial.
- Los contornos tienen que estar cerrados y sin cruces, y los textos, convertidos a curvas.
- Cada color es una lámina distinta: un diseño de tres colores son tres cortes que se superponen.
- Fotos, degradados y sombras no se cortan: se imprimen.
- Los detalles muy finos se rompen al retirar el sobrante; cada material tiene su mínimo.
¿Tiene un logo para cortar en vinilo? Envíenos el archivo y le decimos si se puede cortar tal como está. Revisar su archivo de corte
Es un archivo muy distinto al de una pieza impresa, y la mayoría de los problemas vienen de enviar el mismo diseño que se usó para un volante o una red social.
Aquí explicamos qué entiende la máquina, cómo dejar el archivo listo y qué hacer cuando el diseño no se puede cortar.
Qué es el vinilo de corte
El vinilo de corte es una lámina adhesiva de un color sólido. La máquina corta la forma del diseño, se retira el sobrante y queda la figura —letras, un logo, una franja— lista para aplicarse con una película de transferencia.
No lleva impresión: el color es el del propio vinilo. Por eso es ideal para textos, logos de pocos colores, numeraciones y franjas en vidrios, y no sirve para fotografías. Qué vinilo corresponde a cada vidrio lo explicamos en qué vinilo conviene en cada vidrio.
La máquina lee contornos, no colores
Un programa de corte no ve el diseño como lo ve usted. Ve líneas: el borde de cada letra, el contorno de cada forma. Por eso el archivo tiene que ser vectorial —hecho de trazados— y no una imagen de puntos.
El diagrama resume qué se puede cortar y qué no. La regla de fondo es sencilla: si algo no tiene un borde definido, la cuchilla no sabe por dónde pasar.
Contornos cerrados y sin cruces
Cada forma tiene que ser un trazado cerrado: la línea empieza y termina en el mismo punto. Un trazado abierto hace que la máquina corte una línea que no encierra nada, y la forma no se puede separar.
Tampoco puede haber trazados superpuestos ni cruzados. Si dos letras se tocan, hay que unirlas en una sola forma; si una figura tiene otra encima, hay que dejar solo el contorno exterior y los huecos que correspondan. Un trazado duplicado se corta dos veces y puede romper el vinilo.
En los programas de diseño esto se resuelve uniendo las formas y eliminando los trazados sobrantes antes de exportar.
Textos siempre convertidos a curvas
Un texto que sigue siendo texto depende de que el equipo que abre el archivo tenga la misma fuente instalada. Si no la tiene, la sustituye por otra y el corte sale con una letra distinta.
Convertir los textos a curvas —o a contornos, según el programa— los transforma en formas, que se cortan igual en cualquier equipo. Es el mismo principio que en cualquier archivo de imprenta, explicado en qué formato de archivo enviar.
Revise después de convertir: algunas tipografías tienen letras cuyas partes se superponen, y hay que unirlas para que se corten como una sola forma.
Detalles demasiado finos
Después del corte hay que retirar a mano el vinilo sobrante, y los detalles muy finos o muy pequeños se rompen o se levantan en ese proceso. Letras muy delgadas, trazos de caligrafía, serifas diminutas y puntos pequeños son los primeros en fallar.
El mínimo depende del material, del tamaño de la pieza y de la máquina, y cada taller lo indica. Como regla práctica, si un detalle parece frágil en la pantalla a tamaño real, lo será en el vinilo. Engrosar ligeramente los trazos o usar una versión simplificada del logo suele resolverlo.
Un color por lámina
Cada color del diseño es una lámina de vinilo distinta, que se corta por separado y se aplica encima o al lado de las demás. Un logo de tres colores son tres cortes y tres aplicaciones que tienen que coincidir con precisión.
Por eso el archivo tiene que tener cada color separado y bien definido, y conviene prever cómo encajan las piezas: si una se superpone ligeramente a la otra o si quedan una junto a la otra.
Con muchos colores o detalles muy ajustados, a veces es más práctico imprimir el diseño en vinilo y recortarlo al contorno.
Cuando el diseño no se puede cortar
Fotografías, degradados, sombras, texturas y transparencias no se pueden cortar, porque no son formas de un solo color. En esos casos hay dos salidas.
La primera es simplificar: una versión del logo en un solo color, sin sombras ni degradados. Muchas marcas la tienen para aplicaciones de este tipo. La segunda es imprimir: el diseño completo se imprime en vinilo y, si hace falta, se recorta siguiendo su contorno.
Si el vinilo va a estar en exterior, la elección entre corte e impresión también afecta a la duración; los factores están en qué acorta la vida de un vinilo en exterior.
Cómo se aplica un vinilo de corte
Después de cortar y retirar el sobrante, las piezas quedan sobre el papel de soporte. Encima se coloca una película de transferencia, que levanta todas las piezas a la vez manteniendo su posición, y con ella se aplican sobre el vidrio o la pared.
Esto tiene consecuencias en el archivo. Las letras y formas sueltas conservan la distancia que tienen en el diseño, así que el espaciado que ve en pantalla es el que quedará aplicado. Y las piezas muy pequeñas y aisladas, como los puntos de las íes o los acentos, son las que más se pierden al transferir: conviene que tengan tamaño suficiente.
Si el diseño tiene partes que deben quedar en posiciones muy precisas respecto a un marco o una puerta, indíquelo: se puede preparar el corte con referencias para la aplicación.
Cómo exportarlo y enviarlo
Antes de enviar el archivo, compruebe estos puntos:
- Diseño en vector, sin imágenes incrustadas.
- Textos convertidos a curvas.
- Contornos cerrados, unidos y sin trazados duplicados.
- Cada color en su propia capa o bien diferenciado.
- Medida final indicada, o el archivo a tamaño real.
- Si se aplica por dentro de un vidrio y debe leerse desde fuera, indicarlo para cortarlo en espejo.
Un buen archivo de corte se reconoce por tres cosas: es vectorial, sus contornos están cerrados y limpios, y sus detalles tienen tamaño suficiente para sobrevivir al pelado. Con eso, la máquina corta exactamente lo que usted diseñó.
Envíenos su archivo y le decimos si se puede cortar tal como está. Vea las opciones de vinilo adhesivo para vidrios, muros y vehículos.
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Preguntas frecuentes sobre archivos para vinilo de corte
¿Se puede vectorizar un logo para cortarlo en vinilo?
Sí. Si el logo solo existe como imagen, se puede redibujar en vector. Para logos sencillos es un trabajo corto; para logos con muchos detalles, conviene hacer una versión simplificada pensada para corte.
¿Se puede hacer un vinilo de corte de varios colores?
Sí: cada color se corta en una lámina distinta y se aplican superpuestas o una junto a otra. Con muchos colores o detalles ajustados, suele ser más práctico el vinilo impreso.
¿Qué pasa con las letras muy pequeñas?
Tienden a romperse o levantarse al retirar el sobrante. El tamaño mínimo depende del material y de la tipografía; si tiene dudas, envíe el archivo y le decimos si se puede cortar.
¿Por qué me piden el archivo en espejo?
Porque el vinilo se va a aplicar por la cara interior de un vidrio y tiene que leerse correctamente desde fuera. Indíquelo al pedirlo y se corta invertido.



