Papel, kraft, OPP o transparente: qué etiqueta elegir por producto - etiquetas adhesivas personalizadas de 4Digital
Etiquetas y adhesivos

Etiquetas para alimentos: qué material usar y qué exige la norma

Por Equipo 4 Digital · · 8 min de lectura
Etiquetas y adhesivos

Una etiqueta de alimento resuelve dos cosas independientes. El material depende de lo que vive el producto: papel o propalcote para productos secos en estante, sintético tipo BOPP para refrigerados y bebidas, y un adhesivo para frío en congelados. La información obligatoria la fija en Colombia la Resolución 5109 de 2005, modificada por la 557 de 2022: nombre del alimento, ingredientes en orden decreciente, contenido neto, lote y país de origen, entre otros datos.

En 5 puntos

  • Una etiqueta de alimento resuelve dos problemas a la vez: el material y la información obligatoria.
  • En Colombia el rotulado se rige por la Resolución 5109 de 2005, modificada por la 557 de 2022.
  • Refrigerados y bebidas piden material sintético; el papel se abomba con la condensación.
  • El texto legal es el que peor se lee: reserve espacio para él antes de diseñar, no después.
  • El alcance exacto de la norma lo confirma quien lleva el registro sanitario de su producto.

¿Va a etiquetar un producto alimenticio? Cuéntenos el envase y las condiciones y le decimos qué material corresponde. Consultar su etiqueta de alimentos

Lo habitual es que los proyectos empiecen por el diseño, sigan por el material y descubran lo legal al final, cuando ya no cabe. El orden que funciona es el contrario.

Primero: qué condiciones vive el producto

Antes de hablar de diseño conviene responder cuatro preguntas sobre el envase y su recorrido.

¿Se refrigera o se congela? El frío afecta sobre todo al adhesivo, que puede pegar bien en el taller y ceder por las esquinas días después. ¿Hay condensación? Una botella que entra y sale de la nevera moja la etiqueta una y otra vez. ¿Se manipula mucho? El roce en el estante borra primero el texto pequeño. ¿El envase es curvo o flexible? Eso limita el tamaño de la pieza.

Con esas respuestas el material se reduce casi siempre a una o dos opciones, y la conversación deja de ser sobre catálogos. Las familias de material y cómo se comportan están en qué etiqueta elegir por producto.

Materiales según el tipo de alimento

No hay un material universal para alimentos: hay familias que encajan con situaciones distintas.

Tipo de productoMaterial que suele corresponderMotivo
Seco y empacado en estantePapel o propalcote adhesivoNo hay humedad que gestionar
RefrigeradoSintético tipo BOPPEl papel se abomba con la condensación
BebidasSintético, a menudo transparenteContacto constante con humedad
CongeladoSintético con adhesivo para fríoEl adhesivo corriente cede a baja temperatura
Artesanal en estanteKraft o papel con acabadoEl aspecto forma parte del producto
Granel o bolsa flexibleMaterial que acompañe la deformaciónLa bolsa cambia de forma al manipularse

Qué exige el rotulado en Colombia

Listado de los datos obligatorios del rotulado de alimentos envasados en Colombia según la Resolución 5109 de 2005
Resolución 5109 de 2005, modificada por la Resolución 557 de 2022.

El rotulado de alimentos envasados en Colombia está regulado por la Resolución 5109 de 2005 del Ministerio de la Protección Social, modificada posteriormente por la Resolución 557 de 2022.

Entre la información que la norma exige figuran el nombre genérico del alimento, la lista de ingredientes en orden decreciente, el contenido neto en unidades del Sistema Internacional, la identificación del lote y el país de origen.

La norma también establece qué no puede hacer una etiqueta: no debe describir ni presentar el producto de forma falsa, equívoca o engañosa, ni emplear palabras o imágenes que atribuyan propiedades medicinales, preventivas o curativas.

Esto es una orientación de lo que exige la norma, no una asesoría regulatoria. El alcance exacto que aplica a su producto debe confirmarlo con quien lleva su registro sanitario, porque varía según la categoría del alimento.

Aquí está el conflicto práctico de casi todos los proyectos: la información obligatoria ocupa espacio, y en envases pequeños ese espacio es justo el que el diseño quería usar.

La salida habitual —reducir el cuerpo de letra hasta que quepa— produce etiquetas que técnicamente cumplen y que en la práctica no se leen. Y un texto que no se lee impreso es un problema, aunque en pantalla se viera bien.

Las alternativas razonables son tres: replantear el reparto del espacio para que lo legal tenga su zona, aumentar el tamaño de la etiqueta, o pasar parte de la información a una segunda etiqueta en el reverso. Cuál conviene depende del envase, y por eso el envase tiene que estar sobre la mesa desde el principio.

La prueba que hay que hacer sí o sí

Antes del tiraje grande, imprima una cantidad corta y péguela en el envase real. No en uno parecido: en el suyo.

Después métala en las condiciones de verdad. Si el producto se refrigera, a la nevera. Si viaja apilado, a una caja. Déjela varios días.

Al sacarla, revise tres cosas: si los bordes siguen pegados, si el texto pequeño —incluido el legal— se lee sin esfuerzo, y si el color se mantiene sobre ese envase concreto. Si las tres pasan, ya sabe qué está comprando.

Etiquetar antes de refrigerar

Es la recomendación operativa que más problemas evita y no cuesta nada aplicarla.

Un adhesivo necesita una superficie seca y a temperatura ambiente para fijarse correctamente. Si la etiqueta se aplica sobre un envase que ya salió del frío, hay condensación, el pegamento no llega a agarrar bien y la pieza se despega días después.

Cambiar el orden del proceso —etiquetar y después refrigerar— resuelve una parte importante de los casos que llegan como «la etiqueta no pega».

Varias referencias, un mismo sistema

Es la situación más común en marcas pequeñas de alimentos: varios sabores, formatos o presentaciones.

Dos decisiones ahorran dinero y confusiones. Mantener la misma medida y la misma forma en todas las referencias, cambiando solo color y nombre: así comparten troquel, se producen juntas y el conjunto se reconoce como familia en el estante.

Y calcular las cantidades por referencia desde el principio. Si un sabor se vende el triple, pedir la misma cantidad de todos deja etiquetas sobrantes de unos y falta de otros.

Qué llevar a la cotización

Seis datos y la propuesta deja de ser genérica: qué producto es, sobre qué envase se pega, si se refrigera o congela, si hay humedad o manipulación frecuente, qué área tiene disponible y cuántas unidades por referencia.

Si además ya tiene el texto legal aprobado por quien lleva su registro, mándelo con el arte: así se comprueba desde el principio que cabe y que se lee.

Una etiqueta de alimento se resuelve bien cuando las tres piezas encajan: el material aguanta lo que vive el producto, la información obligatoria cabe y se lee, y el diseño sigue comunicando.

Mándenos el envase y las condiciones y le proponemos la combinación. Vea las opciones de impresión de etiquetas para alimentos, y si el producto se moja, en etiquetas resistentes al agua está el detalle técnico.

Material y texto legal, resueltos antes del tiraje Envíenos el envase, las condiciones y el texto legal aprobado; le asesoramos el material y revisamos que el archivo esté listo. enviar el texto legal de su alimento

Preguntas frecuentes sobre etiquetas para alimentos

¿Ustedes revisan si mi etiqueta cumple la norma?

No, y conviene ser claros: eso corresponde a quien lleva el registro sanitario de su producto, porque el alcance varía según la categoría. Lo que sí hacemos es asegurarnos de que la información que usted nos entrega quepa y se lea impresa.

¿Qué material conviene para un alimento seco en estante?

Suele bastar papel o propalcote adhesivo, porque no hay humedad que gestionar. Si el producto se refrigera o se moja, conviene un sintético tipo BOPP.

¿Puedo usar etiqueta kraft en un producto refrigerado?

El kraft comunica muy bien el carácter artesanal, pero es papel y absorbe humedad. En refrigerados con condensación tiende a abombarse. Si el aspecto kraft es importante, cuéntelo y le decimos qué opciones hay para su caso. Cuándo funciona el kraft y cuándo no está en etiquetas kraft.

¿Cuánto espacio hay que dejar para la información obligatoria?

Depende de la extensión de la lista de ingredientes y de la categoría del producto. Lo práctico es tener el texto legal definitivo antes de cerrar el diseño, no al revés.

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