Para la rotulación de vehículos, el vinilo tiene que aguantar tres cosas que no vive una vitrina: las curvas y relieves de la carrocería, el lavado frecuente y el sol en movimiento. Por eso se usa un vinilo estable y flexible —fundido en superficies con curvas pronunciadas, polimérico en zonas planas— con laminado de protección, aplicado sobre pintura en buen estado. En Bogotá, además, el Decreto 959 de 2000 solo permite la publicidad en vehículos cuando anuncia los productos o servicios de la empresa que usa el vehículo.
En 5 puntos
- Un vehículo es la superficie más exigente para un vinilo: curvas, lavado y sol.
- En curvas y relieves se usa vinilo fundido; en zonas planas puede bastar un polimérico.
- El laminado protege la impresión del sol y del lavado.
- El vinilo se aplica sobre pintura en buen estado; los repintes pueden desprenderse al retirarlo.
- En Bogotá, el Decreto 959 solo permite publicidad en vehículos que anuncia lo que la propia empresa ofrece.
¿Va a rotular un vehículo de su empresa? Envíenos fotos del vehículo por los cuatro lados y le proponemos el vinilo. Consultar la rotulación de su vehículo
Un vehículo rotulado es un aviso que se mueve por toda la ciudad. Bien hecho, se ve profesional durante años; mal hecho, se levanta por los bordes a los pocos meses y deja la carrocería marcada.
Aquí explicamos qué vinilo conviene, cómo se reparte la gráfica según las zonas del vehículo y qué dice la norma.
Por qué un vehículo es tan exigente
La carrocería tiene curvas en dos direcciones, relieves, manijas y juntas entre piezas. El vinilo tiene que estirarse y adaptarse sin tensarse de más, porque un vinilo tensado intenta volver a su forma y termina levantándose.
A eso se suman el lavado —con agua a presión y cepillos—, el sol, que en Bogotá tiene un índice ultravioleta alto, y los cambios de temperatura entre el día y la noche. Es la combinación más dura para un adhesivo.
Fundido o polimérico: según las curvas
En el mercado conviven tres familias de vinilo: monomérico, polimérico y fundido. Para vehículos, el monomérico se queda corto: tiende a encogerse y a deformarse. El polimérico es más estable y puede servir en superficies planas, como los paneles laterales de un furgón. El fundido es el más estable y delgado, y se adapta a curvas y relieves pronunciados.
Las diferencias entre familias y cómo afectan a la duración las explicamos en monomérico, polimérico o fundido. Pida que la cotización diga qué familia de vinilo usa y, si puede, la ficha técnica.
El laminado: sol y lavado
En un vehículo, el laminado es casi imprescindible. Protege la impresión de la radiación solar, del roce de los cepillos del lavadero y de la suciedad del camino.
Se elige en brillante o mate. Muchas empresas prefieren el brillante porque acompaña el acabado de la pintura, pero el mate evita reflejos en fotos y disimula mejor los rayones. Las diferencias en detalle están en laminado brillante o mate.
Las zonas del vehículo
No toda la carrocería se rotula igual. El diagrama muestra las tres zonas principales.
Las zonas planas —los laterales de un furgón, las puertas de muchos vehículos de trabajo— son las más fáciles y donde va el mensaje principal. Las curvas y relieves —pasos de rueda, parachoques, bordes— exigen vinilo fundido y una aplicación cuidadosa; conviene no poner ahí textos importantes. Los vidrios se rotulan con vinilo microperforado, que deja ver desde dentro, pero antes de cubrirlos conviene revisar las normas de tránsito sobre visibilidad.
Diseñar pensando en las zonas evita que un texto quede partido por una manija o una junta.
La pintura bajo el vinilo
El vinilo se aplica sobre pintura original en buen estado, limpia y seca. Sobre ella, un buen vinilo bien aplicado se retira años después sin dañarla.
Los repintes, las zonas con óxido o la pintura que se descascara son el punto débil: el adhesivo puede llevarse la pintura al retirarse. Si el vehículo tiene reparaciones de pintura recientes, conviene dejar pasar un tiempo antes de rotular y avisarlo al cotizar.
Lavado y cuidado
Los primeros días después de la aplicación, el adhesivo termina de asentarse; conviene evitar el lavado a presión. Después, el vehículo se lava con normalidad, pero con algunos cuidados: no dirigir el chorro a presión directamente contra los bordes del vinilo y preferir el lavado a mano frente a los rodillos, que pueden levantar las esquinas.
Revise los bordes de vez en cuando. Una esquina que empieza a levantarse se puede asentar a tiempo; si se deja, el agua y la suciedad entran y el deterioro avanza.
Lo que dice la norma en Bogotá
El Decreto 959 de 2000, que regula la publicidad exterior visual en Bogotá, prohíbe fijar, pintar o adherir publicidad en vehículos salvo la que anuncia productos o servicios en desarrollo del objeto social de la empresa que utiliza el vehículo para transportar sus productos o prestar sus servicios.
En la práctica, una empresa puede rotular sus propios vehículos de trabajo con su marca y lo que ofrece; lo que la norma restringe es usar vehículos como soporte de publicidad de terceros. Es una orientación general: confirme la norma vigente para su caso con la Secretaría Distrital de Ambiente.
Flotas: la misma imagen en todos los vehículos
Cuando una empresa rotula varios vehículos, la coherencia es parte del mensaje: la marca tiene que reconocerse igual en un furgón que en una camioneta. Eso exige un diseño que se adapte a cada modelo manteniendo los elementos fijos —logo, colores, datos de contacto— en posiciones equivalentes.
Conviene tener una plantilla por modelo de vehículo y guardar los archivos aprobados. Así, cuando entra un vehículo nuevo o hay que reponer un vinilo dañado, se produce la pieza exacta sin volver a diseñar.
Programar la rotulación de la flota por turnos evita dejar a la empresa sin vehículos: se rotulan unos mientras los demás siguen trabajando.
Vinilo o imán
Si el vehículo es de uso mixto —de trabajo entre semana y personal el fin de semana—, un imán para carro puede ser una alternativa: se pone y se quita. Tiene sus propias limitaciones, que explicamos en imanes para nevera o carro.
Para una flota de trabajo, el vinilo es la opción más duradera y la que mejor aprovecha la superficie del vehículo.
Una rotulación que dura años se apoya en tres decisiones: el vinilo adecuado para cada zona, un laminado que proteja del sol y del lavado, y una aplicación sobre pintura sana. Con la norma de Bogotá en mente, el vehículo se convierte en un aviso que trabaja todos los días.
Envíenos fotos de su vehículo por los cuatro lados y le proponemos el vinilo. Vea las opciones de vinilo adhesivo para vehículos, vitrinas y muros.
¿Va a rotular un vehículo o toda la flota? Si es una flota, envíenos fotos de cada modelo y le orientamos sobre el vinilo y el laminado de cada zona. Ver opciones de vinilo adhesivo
Preguntas frecuentes sobre rotulación de vehículos
¿El vinilo daña la pintura del vehículo?
Sobre pintura original en buen estado, un vinilo de calidad bien aplicado se retira sin dañarla. El riesgo está en los repintes y en la pintura deteriorada, que pueden desprenderse al retirar el adhesivo.
¿Puedo lavar el vehículo rotulado en un lavadero automático?
Es preferible el lavado a mano, sobre todo los primeros días. Los rodillos y el agua a presión dirigida a los bordes pueden levantar las esquinas del vinilo.
¿Se puede rotular un vehículo con publicidad de otra empresa?
En Bogotá, el Decreto 959 de 2000 restringe la publicidad en vehículos a la que anuncia los productos o servicios de la empresa que los usa. Confirme la norma vigente para su caso.
¿Qué vinilo se usa en las curvas del vehículo?
El vinilo fundido, que es el más estable y delgado y se adapta a curvas y relieves sin tensarse. En zonas planas puede bastar uno polimérico.



