El gramaje del papel es lo que pesa un metro cuadrado de ese papel, en gramos por metro cuadrado (g/m²): a más gramaje, más cuerpo, menos transparencia y más resistencia al uso. Como punto de partida en Colombia, el bond de 75 o 90 g se usa en hojas y formularios, el propalcote de 115 g en volantes de reparto, el de 150 g en volantes que se conservan y las cartulinas en tarjetas y cubiertas. La elección final depende de cómo se va a usar la pieza.
En 5 puntos
- El gramaje del papel es lo que pesa un metro cuadrado de ese papel, en g/m².
- A más gramaje, más cuerpo: el papel se siente más firme y deja pasar menos la impresión del reverso.
- Gramaje y grosor no son lo mismo: dos papeles del mismo gramaje pueden tener distinto espesor.
- En Colombia, el bond de 75 y 90 g es el habitual para hojas, y el propalcote de 115 y 150 g, para volantes.
- Se elige por el uso de la pieza, no por la idea de que más grueso siempre es mejor.
¿No sabe qué papel pedir? Cuéntenos la pieza y cómo se va a usar, y le recomendamos el gramaje. Elegir el papel de su pieza
Es uno de los datos que más aparecen en una cotización y uno de los que más confunden. Se asocia gramaje con calidad, cuando en realidad es una característica que conviene ajustar a cada pieza: una hoja membretada demasiado gruesa no entra bien en la impresora, y una tarjeta demasiado delgada se dobla en la billetera.
Aquí explicamos qué mide el gramaje, qué no mide y cómo elegirlo según la pieza.
Qué mide exactamente el gramaje
El gramaje mide masa por superficie: cuántos gramos pesa un metro cuadrado de papel. Es una medida estandarizada, y por eso sirve para comparar papeles de distintos fabricantes y proveedores.
La escala del diagrama resume los grandes grupos. Los papeles ligeros se usan en hojas y formularios; los medios, en volantes e interiores de publicaciones; los altos, en portadas y plegables que tienen que sostenerse; y los más pesados, que ya se llaman cartulinas, en tarjetas, cubiertas y cajas.
Gramaje no es lo mismo que grosor
Es la confusión más frecuente. El gramaje dice cuánto pesa el papel; el grosor, o calibre, dice cuánto mide de espesor. Están relacionados, pero no son lo mismo: un papel más esponjoso puede ser más grueso que otro más compacto con el mismo gramaje.
Por eso dos papeles de igual gramaje pueden sentirse distintos en la mano. Un estucado, con su superficie compacta y lisa, suele sentirse más delgado que un papel sin estucar del mismo gramaje. Si el tacto es importante para su pieza, pida una muestra en lugar de decidir solo por el número.
Los papeles que más se usan en Colombia
En el mercado colombiano hay dos familias que aparecen en casi todas las cotizaciones. El bond, un papel sin estucar, se usa en hojas, formularios y documentos: el de 75 g es el de uso diario y el de 90 g se elige cuando la hoja tiene que sentirse más firme, como en una hoja membretada.
El propalcote, como se conoce en Colombia al papel estucado brillante o mate, es el habitual en volantes, afiches y piezas a todo color, porque su superficie lisa deja los colores más intensos y las fotos más nítidas. En volantes, los gramajes más frecuentes son 115 y 150 g.
Qué gramaje según la pieza
Como punto de partida, antes de ajustar al caso:
| Pieza | Papel habitual | Por qué |
|---|---|---|
| Hojas membretadas y formularios | Bond de 75 o 90 g | Tienen que pasar por la impresora de la oficina |
| Volantes de reparto | Propalcote de 115 g | Cuerpo suficiente para una pieza de uso breve |
| Volantes que se conservan | Propalcote de 150 g | Más firme, se siente más cuidado |
| Plegables y portadas | Papel de gramaje alto | Tienen que sostenerse y aguantar el doblez |
| Tarjetas y cubiertas | Cartulina | Rigidez para no doblarse con el uso |
Cuándo el reverso se transparenta
Un papel de poco gramaje deja ver, al trasluz, lo impreso en la otra cara. En una hoja de texto no suele importar; en un volante a dos caras con fotos grandes o fondos oscuros, puede ensuciar la lectura.
Si la pieza va impresa por las dos caras con mucha tinta, conviene subir el gramaje o elegir un papel con más opacidad. Es una de las razones por las que el volante a dos caras suele pedirse en 150 g en lugar de 115 g, como explicamos en el gramaje de los volantes.
El doblez también depende del gramaje
Un papel de gramaje alto no se dobla igual que uno ligero. Al plegarlo, las fibras de la cara exterior se estiran y pueden agrietarse, sobre todo si el doblez cruza una zona con mucha tinta: aparece una línea blanca donde el papel se rompió.
Por eso los plegables y las portadas en gramajes altos se hienden antes de doblar: se marca una línea que guía el pliegue y evita que el papel se agriete. Si su pieza lleva doblez, dígalo al cotizar, porque cambia el proceso.
Gramaje, peso y envío
El gramaje también pesa, literalmente, en el envío. Un tiraje de catálogos en un papel más pesado cuesta más de transportar, y en envíos por correo o a otras ciudades esa diferencia se nota.
En publicaciones con muchas páginas, además, el gramaje del interior define el grosor del lomo y el peso total del ejemplar. Cómo se elige ese papel está en el papel de las páginas interiores.
El error de pedir siempre el más grueso
Más gramaje no siempre es mejor. Un volante de reparto masivo en un papel muy pesado cuesta más sin que el receptor lo valore, porque lo va a leer una vez. Una hoja membretada demasiado gruesa se atasca en la impresora. Un interior de libro demasiado pesado hace el libro incómodo de sostener.
La pregunta útil no es cuál es el papel más bueno, sino qué tiene que aguantar la pieza: cuánto tiempo se va a conservar, cuánto se va a manipular, si se dobla, si se escribe sobre ella o si tiene que pasar por una impresora.
Pida una muestra en la mano
Los números ayudan a comparar, pero la decisión final se toma mejor con el papel en la mano. Una muestra permite ver cómo se siente, cuánto se transparenta y cómo se ven los colores en ese papel concreto.
Si tiene una pieza anterior que le gustó, llévela o envíe una foto con el dato del papel si lo conoce. Es la referencia más clara para que la imprenta le proponga el mismo papel o uno equivalente.
El gramaje del papel indica su cuerpo, no su calidad. Elegido según el uso de la pieza —cuánto se conserva, si se dobla, si pasa por una impresora—, se paga lo que la pieza necesita y nada más.
Cuéntenos la pieza y cómo se va a usar, y le recomendamos el papel. Conozca nuestro servicio de litografía e impresión comercial para hojas, volantes, plegables y publicaciones.
¿Duda entre dos gramajes para su pieza? Asesoramos el papel antes de cotizar y le explicamos qué cambia de verdad entre un gramaje y otro en su caso. Conocer la impresión comercial en Bogotá
Preguntas frecuentes sobre el gramaje del papel
¿Qué significa 150 g en un papel?
Que un metro cuadrado de ese papel pesa 150 gramos. Es un papel de gramaje medio, habitual en volantes que se quieren sentir más firmes.
¿Un papel de más gramaje es más grueso?
Normalmente sí, pero no siempre en la misma proporción: depende de cómo esté fabricado. Dos papeles del mismo gramaje pueden tener distinto grosor.
¿Qué gramaje sirve para una impresora de oficina?
Lo habitual es el bond de 75 o 90 g. Los gramajes muy altos pueden atascarse; conviene revisar lo que admite la impresora antes de pedir hojas membretadas.
¿Qué papel se usa para tarjetas de presentación?
Cartulinas de gramaje alto, que dan la rigidez necesaria para que la tarjeta no se doble. El acabado, brillante o mate, se elige según el diseño.


